Concurso de Mates

18.06.2018

¡Ya tuvo lugar el concurso de mates! No se trata de un concurso de matemáticas, ni mucho menos se refiere a las competiciones de ajedrez, como más de uno se ha creído, sino a la jugada de baloncesto que consiste en introducir el balón de manera ágil por el aro.

Fueron muchos los chicos que decidieron participar en esta competición, por lo que fue bastante disputada. No por ello, dejó de respirarse un ambiente de compañerismo e ilusión. Alumnos desde 1º ESO hasta los de 4º ESO, especialmente motivados y suscitados al ser este su último año de olimpiadas, fueron los competidores que incluso los unos a los otros se animaban. Las gradas parecían quedar pequeñas para aquella enorme exaltación y alegría que desprendía todo el público de secundaria que alentaba a los 10 participantes.

Octavio Hernández, alumno de 2º ESO desde un comienzo parecía ser favorito, al igual que Rafa García jugador de baloncesto de nada más ni menos que 2 metros de altura.

Hubo 2 rondas, de manera que los chicos tenían 2 oportunidades para lucirse y eran valorados por un jurado compuesto por 3 profesores que se cernían por una rúbrica.

La primera ronda fue comenzada por los más pequeños, la segunda fue empezada por los de 4º.

A todos nos impresionó lo bien que jugaban todos, claro que era de esperar porque eran los 10 clasificados de los muchos que lo habían intentado. Todos parecían conocerse y todos se apoyaban y sufrían cuando uno fallaba. Álvaro Güeto, por su parte, no agusto con un simple mate, lo intentó con 2 pelotas, de las cuales solo una pasó el aro. No por ello, no fue alabado pues es admirado y querido por los de 4º y 3º. Rafa García corría vacilante y tranquilo saltando de una manera tan sútil que parecía caminar por el aire. Carlos Fleitas, no dotado de altura pero sí de fuerza, corría como un lince siempre serio y un toque chulo hacia la canasta y saltaba energéticamente encestando casi todas las canastas. Tomás Naranjo, tímido y siempre con una sonrisa e ínfimamente encorvado parecía volar cada vez que tiraba la pelota. Enrique Subiela, alumno respetado y apreciado por todo su curso, embriagado por el ambiente corría siempre muy concentrado y rápido como si de ello dependiese su vida y saltaba con las piernas encogidas y el cuerpo levemente doblado.

Tras finalizar la última ronda, comenzaron las valoraciones en la terraza por los 3 jueces, mientras que Aday López seguía ejerciendo de animador, algo que parecía divertirle. Tras 5 minutos de tensión, Aday pronunció los nombres de los 2 ganadores: Octavio Hernández y Enrique Subiela. Los otros 8 jugadores les felicitaron con una palmadita en la espalda o abrazos.

Sin duda, nadie fue capaz de augurar y acertar con los nombres de los ganadores porque todos ellos lo hicieron sorprendentemente bien.

Briseida Azofra Muela